Estoy sediento. Demasiado sediento. Deshidratado diría yo…
Todavía estoy aquí encerrado, nadie viene y mis gritos son en vano.
¿Este es mi final? ¿Moriré aquí entre cuerpos humanos, encerrado en una nave extraterrestre? No consigo encontrar una salida, ni tampoco sé que hacer. Lo único que me queda es un 2% de batería y mi testimonio.
Morir… de nuevo… ¿es mi destino?…
Pd: No os puedo contar más porque me quedo sin batería… La desgracia es una realidad en mí.








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada